Cirugía refractiva en mujeres embarazadas o en lactancia
¿Qué es la cirugía refractiva?
La cirugía refractiva es un procedimiento que permite corregir defectos visuales como la miopía, hipermetropía, astigmatismo o presbicia. Se realiza mediante técnicas con láser o la implantación de lentes intraoculares.
Gracias a esta cirugía, las personas pueden disfrutar de una visión más clara y una mejor calidad de vida. Sin embargo, no todas las personas son candidatas al procedimiento, especialmente las mujeres embarazadas o en lactancia.
¿Cómo afecta el embarazo la visión?
Durante el embarazo, el cuerpo femenino atraviesa cambios hormonales y físicos significativos. Estos pueden modificar el grosor y la forma de la córnea, lo que influye directamente en la visión.
Entre los cambios más comunes se encuentran:
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Retención de líquidos
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Hinchazón ocular
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Ojo seco
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Edema corneal
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Visión borrosa
Estas alteraciones pueden afectar la precisión de las mediciones oculares previas a la cirugía refractiva, haciendo que los resultados sean menos predecibles.
Cirugia refractiva y embarazo: ¿por qué no es recomendable?
La cirugía refractiva en mujeres embarazadas no se recomienda porque las fluctuaciones hormonales provocan variaciones temporales en la graduación visual.
Esto puede alterar los resultados quirúrgicos y aumentar el riesgo de complicaciones, como resequedad ocular o cambios en la córnea después del procedimiento.
Además, durante la lactancia, las hormonas aún pueden estar en proceso de estabilización, lo que también puede afectar la graduación visual.
¿Cuál es el mejor momento para realizar la cirugía refractiva?
El momento ideal para someterse a una cirugía refractiva es antes del embarazo o entre 6 meses y un año después del parto, una vez finalizada la lactancia.
En ese periodo, la visión y las mediciones oculares tienden a estabilizarse, lo que garantiza resultados más seguros y precisos.
Conclusión
Realizar una cirugía refractiva en mujeres embarazadas o lactando no es recomendable, ya que la visión puede variar durante este tiempo.
Lo más aconsejable es consultar con un cirujano oftalmólogo para determinar el momento adecuado y las precauciones necesarias antes de realizar el procedimiento.